De tiempo en tiempo, corren los rumores acerca de una posible llegada de la cadena Wal-Mart a Chile. Ciertamente se trata de la cadena de supermercados o retailers más grande del planeta, lo que obviamente representa importantes beneficios para ciertas personas. Sin embargo, para otras, puede resultar toda una desgracia. A continuación, un ensayo acerca de Wal-Mart (haga click aquí para ver lo que dice Wikipedia) y el porqué NO me gustaría tener sus bajos precios ni en Santiago ni en Chile.
LA EPIDEMIA WAL-MART

Cuando hablamos de responsabilidad social empresarial, no nos referimos solamente a los distintos aportes que pueda efectuar una organización al entorno que la rodea. Hablamos también de las cosas que una empresa puede dejar de hacer por el bien de su medioambiente, incluyendo en esto a sus propios asociados.
El caso de Wal-Mart es un caso interesante de conocer. Wal-Mart Stores es la compañía minorista más grande del mundo, empleando a cerca de 1.500.000 personas. Hasta hace algunos años, contar con un Wal-Mart cerca, era visto como un alegre beneficio por miles de estadounidenses y personas de otros países. ¿Qué hizo entonces que para el día de hoy esa situación cambiara dramáticamente?
Uno de los aspectos que más se ha encargado de remarcar Wal-Mart en las múltiples campañas que efectúa a nivel mundial, es su compromiso con los precios bajos, en beneficio de los clientes. Pero esta campaña de bajos precios, que exitosamente ha llevado a cabo, han hecho que la empresa falle en otros múltiples aspectos tanto internos como externo, que terminan redundando en el decaimiento de los entornos que rodean a la compañía. Un ejemplo que demuestra esto, es el hecho de que los precios bajos, muchas veces son a costa de trabajos fuera de los límites de los derechos humanos en países como China, donde las personas que trabajan para los proveedores de Wal-Mart, pueden llegar a trabajar casi 15 horas diarias a cambio de un sueldo que no alcanza los tres dólares. ¿Parece esto razonable?
Para la máquina Wal-Mart sí lo es. ¿Qué es lo que está fallando entonces en la compañía? Una cosa es mantener fuertemente un principio, que en este caso sería el compromiso con los precios bajos. Pero algo completamente aparte es el hecho de cómo se llega a tener precios tan convenientes para los clientes. Como sabemos, el hecho de que el principal objetivo de una compañía sea la retribución económica a sus dueños, es cosa del pasado; la responsabilidad social de una empresa puede hacer que esta triunfe, sea exitosa, o por otro lado, también puede hacer que fracase. En la actualidad, muchos clientes utilizan diversos razonamientos para elegir en qué compañías adquirir los productos, y si estos clientes supieran la forma de trabajo que hay detrás de Wal-Mart, probablemente muchos preferirían comprar en otro lugar.
Una pregunta que surge tras esto es si ¿es factible para los clientes dejar de comprar en Wal-Mart a modo de protesta por su forma de trabajar? Probablemente no es algo que sea fácil de realizar, puesto que una persona se fija principalmente en su propio nivel económico y en la variedad de precios de la oferta antes de decidir a quien favorecer con su compra. El hecho de que Wal-Mart tenga una estrategia de precios tan bajos, hace que los clientes de una u otra manera estén un tanto presionados a comprar ahí.
Un aspecto que se demostraba fuertemente en “Wal-Mart: El alto costo de los bajos precios”, era el clima laboral que existía al interior de Wal-Mart. Pese a que Lee Scott (presidente y CEO de Wal-Mart) se encargaba de aclarar que para la compañía, sus empleados son una base fundamental, en los hechos al parecer la situación no era tal cual. Muchos testimonios hablaban de la presión existente dentro de la organización y lo poco éticas que resultaban ciertas prácticas que eran ordenadas desde la cabeza de la institución y respetadas por los gerentes so pena de perder el puesto de trabajo.
Situaciones como estas, pueden no resultar extrañas en muchas compañías. Sin embargo si esas compañías supieran que debido a esto, sus niveles de productividad pueden no ser los mejores, probablemente estarían muy dispuestas a cambiar sus políticas internas. Un caso con el que se ha ejemplificado hasta más no poder es el de Google. La compañía web norteamericana tiene una política de relaciones laborales, que ha sido digna de múltiples estudios y reportajes en todo el mundo. En dicha compañía, la vida laboral aparenta ser más un placer que una obligación. Y los resultados de Google, parecen demostrar que las cosas ahí funcionan de lo mejor.
Lo anterior está fuertemente emparentado con el tema valórico al interior de una compañía. Fuera de todo lo analizado anteriormente, una compañía en la actualidad, no sólo debe ser responsable por sus dueños, clientes, trabajadores, etc., sino que también por el medioambiente. El hecho de no preocuparse por dicho aspecto, y al contrario dañarlo constantemente como ha ocurrido en algunos casos con Wal-Mart, a la larga termina atentando en contra de las propias aspiraciones de la compañía, y en lo inmediato juega en contra de la credibilidad que puede tener el discurso externo de la organización. No basta solamente con entregar fondos para la protección del medioambiente. La compañía tiene la responsabilidad de velar por este en sus actividades cotidianas.
Uno de los efectos del progreso a nivel comercial, tanto en nuestro país como en otros lugares, ha sido la desaparición de los almacenes de barrio. En el caso de Wal-Mart dicha situación se refleja desde el principio del documental, y es probablemente uno de los aspectos más sobresalientes de la relación de la compañía con sus clientes.
Como lo decía un testimonio, en un principio, los habitantes de alguna ciudad se mostraban felices por la llegada de la compañía a sus tierras. Creían que iba a implicar grandes beneficios para todos. Sin embargo, con el paso del tiempo, la situación ha ido variando a algo totalmente diferente. Por muy imponente que sea, la imagen de una marca no puede salvar por si sola, situaciones de este tipo. El hecho de que Wal-Mart tenga ventas por centenas de billones de dólares, no hará que los habitantes de un pueblo que ha sido afectado negativamente por la empresa, cambien su visión de ésta.
En ese sentido, la habilidad que tengan los encargados de comunicación de la empresa para manejar y corregir ciertas situaciones que se dan a nivel externo, puede resultar fundamental. Hoy en día, en los Estados Unidos, nadie quiere tener un Wal-Mart cerca. El hecho de que la compañía desperdicie millones de metros cuadrados, que podrían ser destinados a educación o salud (cosa que también es fuertemente cuestionada), es algo que a los habitantes de Estados Unidos no les agrada para nada. Y es precisamente esto, algo que ha terminado por llevar la imagen de la compañía a un nivel que ninguna otra empresa quisiera para sí. Y con gastar millones de dólares en campañas publicitarias no se soluciona el descontento de esos públicos.
Una compañía que quiere tener fuertemente equilibrado tanto sus ámbitos empresariales (en términos de rentabilidad como comunicacionales, debe necesariamente mantener coherencia y preocupación por todos sus públicos. Tanto a nivel externo como interno. Wal-Mart falla en ambos.
El costo que en estos momentos está pagando la compañía no tienen tanto que ver con su política de bajos precios. Dicha política es completamente factible, para ellos como para cualquier empresa. Sin embargo, no es factible que una empresa logre mantener contentos a sus diversos públicos, con situaciones como las que vimos, ocurren en Wal-Mart, al punto de que muchos preferirían mantenerse lo más alejados posible de una de sus tiendas, prefiriendo el clásico almacén de barrio, con atención especializada.
Una empresa es exitosa no solamente cuando logra ventas millonarias o excelentes ganancias para sus dueños. Una empresa es exitosa, cuando su entorno la hace ser tal. Y para que eso suceda, la primera responsabilidad parte de la empresa. Los números pueden decir muchas cosas, pero también existe un aspecto que la compañía no puede controlar tan fácilmente y es la fidelidad de sus clientes. Si Wal-Mart no se reenfoca en dicho aspecto, el costo de sus precios bajos, podría ser mucho más alto.